Mateo 5 30.

2013-07-25 18.40.12

Cuando llegué Anastasia estaba fuera; Drizella dentro. La una fumaba, la otra aferraba unas tijeras como quien empuña un arma de fuego. Yo estaba condenada, pero eso aún no lo sabía. Habría de descubrirlo tiempo después, cuando por ser ya parte del pasado pude distinguir el momento exacto en el que podría haber cambiado el rumbo de los hechos.

Quienes me conocen no me buscarán nunca en una peluquería. Y eso es algo que me duele desde ya por mis hijos, pues si algún día me sucediera lo que a los personajes de Léa Pool éstos no podrían explicar mi ausencia diciendo “mamá está en la peluquería”, si acaso en la marisquería. O incluso en la droguería. Eso sí que sería creíble. Pero no en una peluquería. No porque no suelo ir, pero sucede que a veces financio el pequeño comercio local.

Y ese día, el que conocí a Anastasia y Drizella, decidí regalar un billete y unas pocas monedas a la peluquería de aprendices de mi ciudad. Y digo regalar porque horas después y voluntariamente habría de destruir el trabajo que en aquel sitio me hicieron.

Todavía no he decidido si soy algo imbécil o bastante temeraria, pero el caso es que allí estaba yo. Sentada en un sillón de escay rojo, al que te quedas pegada y te despelleja si te atreves a sudar de miedo, mirando los agujeros de los apetecibles enchufes que te ponen al alcance de la mano y esperando como quien espera en la silla eléctrica, pero sabiendo que declararse inocente no vale de nada. La culpable era yo que en mi estado de locura transitoria había dejado escapar, en un lugar como ese, la siguiente frase: “usted verá lo que ha de hacerme pero yo quiero quedar rubia porque de pequeña era rubia”.

Ahí ya empecé a pensar cómo era posible que me hubiera atrevido a decir semejante estupidez, pero presa del pánico no articule palabra hasta que me vi libre y en la calle.

Por compensar mi mutismo Anastasia y Drizella hablaban sin parar. Que si tal conductor de tren debería mudarse de barrio, que si la Gema se salta las clases de peluquería por salir a los bares, que si el novio de Anastasia sale más cuando está en el pueblo, que hay que ver lo horrible que es el calor en verano y lo bien que sienta ver Mujeres, hombres y ventresca sentada sin hacer nada. Que agárrame ahí ese pelo que se nos escapa, ¡niña tuerce la cabeza!

Pasé todo el horrible proceso alucinada. Alucinada y enfadada con la muerte de Darwin, porque de estar vivo me gustaría preguntarle que si lo del antepasado común vale para todos. Porque sospecho yo que no, que por lo menos por lo menos tuvo que haber siete u ocho antepasados y de ahí ya evolucionar para uno u otro lado. Uno común para los que les gusta el reggaeton, otro para los que no disfrutan comiendo, otro para los ingenieros, uno más para los que saben sacar música de trozos de madera y cuerdas y, claro está, uno común para los profesionales del cabello.

Que no es no me gusten los peluqueros, es que no entiendo cómo pueden infringir tanto daño y vivir tan tranquilos. ¿Sabrán lo que duele cuando te aprietan el craneo con el lavadero ese? ¿Notarán siquiera lo que se sufre cuando te tiran de los pelillos de la nuca o las sienes? O cuando te meten la cabeza entera, con la cara incluida, en un secador gigante, o cuando te abrasan o te repeinan como si después de la peluquería fueras derechito a hacer la comunión.

Que digo yo, de tener esa percepción, esa sensibilidad humana no habría peluqeros. Que de tener esa empatía con el dolor ajeno los profesionales del cabello deberían comulgar con las enseñanzas de Mateo 5 30. <<Y si tu mano derecha es ocasión de pecado para ti, córtatela y arrójala lejos de ti; te conviene más perder uno de tus miembros, que ser arrojado todo entero al fuego eterno>>.

Cuánto dolor inútil nos ahorraríamos si muchos hiciéramos caso a Mateo 5 30, que para los que no lo sepan eso es un nick en condiciones, de los serios, y no los que se gastan ahora los profetas del momento. Jonathan Sex, Atrevida 69, Ratita 90 y Menea 21, entre tantos otros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s