Día trigésimo primero. Los chinos no son de este mundo.

Imagen

La mayoría de las familias tienen el salón repleto de fotos con gente guapa sonriendo. Niños preciosos con padres perfectos. En mi casa hay un sinfín de cuadros, pero poquísimas fotos. Este hecho tan singular tiene una fácil explicación, mis hermanos y yo no salíamos nunca bien en las fotos. En nuestra defensa, decir que mis padres se saltaron el cursillo de ‘Cómo y cuándo fotografiar a sus queridísimos retoños’. Porque vamos a ver, si uno acaba de tener un accidente casi mortal con la bici no está bonito que lo retraten inmediatamente después, y lo mismo pasa si acabas de vomitar, te ha pegado una niña ballena en la playa o te han vestido con un ‘pichi’ que es igualito que las cortinas del salón.

Bueno pues a las familias chinas no les pasa nada de esto. Pero, ¿qué les va a pasar? Si por no pasarles no les pasa ni el presente. Y es que esta raza, superior, es amante de las fotos porque con esos ojillos no ven nada, se les escapa la realiadad en sus propias narices. Así que han inventado los mejores aparatos tecnológicos para no perderse ni lo más mínimo. Todo lo retratan.

Todo, todo. Se inmortalizan lo mismo comiendo que en el baño. Y esto no lo digo yo, que a mi amiga la Rebeca y a mí nos lo ha contado un chino. Un chino de verdad, ¿eh? Con sus palillos chinos, su flan chino y su pelo chino. Vamos, made in China.

En estas estábamos cuando la Rebeca y yo, que somos curiosas y pobres por naturaleza, descubrimos que los chinos no sólo se fotografían. ¡Se graban!

¡Se graban comiendo! Al presenciar semejante espectáculo tras los cristales de un restaurante chino entré en estado de shock y tuve que pedirle a la Rebeca que me custodiara mi latilla de cerveza. No daba crédito. Yo, que de pobre y curiosa he desarrollado combinaciones de supervivencia infalibles, no podía creer que hubiera desperdiciado años y años estudiando sin darme cuenta que la solución estaba en los chinos.

Tenía ante mí el mejor trabajo del mundo. Grabador de chinos comiendo o cámara gastronómico si se prefiere.

-¿Usted en qué trabaja?

– ¿Yo? Grabo chinos comiendo.

Y tan a gusto.

¡Que los chinos no ven! Que no se van a dar cuenta si le robas una ternera con verduras o un trozaco de cerdo agridulce, que ellos no ven. Que siendo yo su reportera oficial podría haberme hartado cogiendo lo que quisiera y encima cobraría por ello.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s